Es un alimento seco dietético veterinario completo especialmente formulado para perros adultos que presentan alergias alimentarias, intolerancias a ingredientes o reacciones adversas a nutrientes. Está diseñado para usarse como parte de un protocolo de eliminación bajo la supervisión de un profesional veterinario, con el objetivo de identificar y gestionar las causas de las reacciones alimentarias y mejorar la salud general del perro.
Características principales
Dieta hipoalergénica veterinaria: Fórmula exclusiva desarrollada para reducir la exposición a alérgenos y minimizar reacciones adversas a los alimentos.
Proteínas hidrolizadas: Utiliza proteínas quebradas en péptidos de bajo peso molecular y aminoácidos, lo que reduce la probabilidad de que el sistema inmunológico las reconozca como alérgenos.
Restricción de alérgenos: La producción y selección de ingredientes buscan excluir fuentes comunes de alérgenos.
Dietético completo: Adecuado como alimento principal dentro de un tratamiento nutricional específico, ideal en dietas de eliminación o manejo de intolerancias alimentarias.
Beneficios
Reduce reacciones alérgicas: Gracias a su proteína hidrolizada de bajo peso molecular, disminuye el riesgo de reacciones adversas al alimento.
Control de alérgenos: La formulación y el proceso de fabricación ayudan a evitar la presencia de ingredientes que puedan desencadenar intolerancias.
Soporte para la piel: Ayuda a reforzar la barrera protectora natural de la piel, importante en casos de dermatitis o irritaciones relacionadas con la dieta.
Complejo antioxidante: Incluye un conjunto de antioxidantes sinérgicos que ayudan a neutralizar los radicales libres y apoyar la salud celular.
Mejor digestibilidad: Su composición favorece la digestión y la tolerancia intestinal en perros sensibles.
Importante: Este alimento es veterinario y dietético, por lo que debe usarse bajo recomendación y monitoreo de un veterinario.
Ingredientes principales
Almidón de maíz: Fuente principal de carbohidratos.
Hidrolizado de plumas de bajo peso molecular: Fuente de proteínas con bajo potencial alergénico (oligopeptidos y aminoácidos).
Aceite de copra y aceite de soja: Fuentes de energía y ácidos grasos.
Fibras vegetales y pulpa de achicoria: Ayudan a una buena salud intestinal.
Fructo-oligosacáridos (prebióticos): Favorecen el equilibrio de la flora intestinal.
Aceite de pescado: Aporta ácidos grasos beneficiosos y apoyo general a la salud.
Minerales y antioxidantes: Contribuyen al equilibrio nutricional y protección celular.